Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana. Sólo que no es Dios. Eres tú mismo el que decide cerrar puertas y abrir ventanas, el que decide abandonar un lugar o hacerlo parte de tu hogar. El que consigue, con esfuerzo, trabajo, sudor, sangre, que las ventanas de esta casa, o de otra, se entreabran para ti, a la espera de el último empujón. Para que eches un vistazo dentro y descubras las maravillas, o no, que te aguardan.
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Archivo de 10/03/08

Puertas y ventanas
Marzo 10, 2008Escrito en Metamorfosis | 15 Comentarios »