Adiós a la edad del pavo (y el pollo)

Acabo de llegar de la primera de mis citas médicas de hoy. La nutricionista. Harta de probar millones de dietas sin más resultado que el odiar al espejo y la balanza, y los consiguientes excesos postdieta de la desesperación, mi madre me habló de un método nuevo. Nuevo para mí, que ya había oído hablar de ello. Así que fui y me sometí a las pruebas que me mandaron, a saber, un análisis de los genes que intervienen en el tema del peso y un análisis de intolerancias alimentarias.

El objetivo del primero era descubrir si existía alguna predisposición genética al sobrepeso, y cuál era. Y la hay. Tengo 4 genes conflictivos (pero a cambio la parte de la glucosa está perfecta) que me provocan aumento del IMC, riesgo de hipertensión, riesgos cardiovasculares y la inflamación de las células adiposas (lo que hace que pueda perder 200 gramos y 2 tallas porque la cantidad de grasa que tengo no es la misma que parece que tengo). Así que, poca sal, ejercicio aeróbico diario (caminar, nada de matarse en el gimnasio), omega 3 para controlar el colesterol y seguir a rajatabla las indicaciones del segundo análisis.

Éste te indica que alimentos tienes prohibidos, no por su contenido calórico o graso, sino porque tu cuerpo no los tolera.¿Y qué pasa si no los tolera? Pues que no vas a adelgazar nunca comiéndolos porque, por ejemplo, su ingesta provoca una serie de respuestas en mi sistema nervioso que hace que, al final, las células adiposas se hinchen más. Y aquí han venido las sorpresas, porque que me digan que no puedo comer patatas es algo a lo que estoy acostumbrada, sea por lo que sea. Pero me han quitado una serie de alimentos básicos en mi dieta, como las cebollas, las zanahorias, la soja (adiós a la comida japonesa) y, sobre todo, el pollo y el pavo.

Vamos, que años hinchándome a pechigas de pollo a la plancha para que ahora me digan que lo que tengo que comer es un buen solomillo de cerdo… Pero sin aceite. Ni de girasol ni de oliva, que son otros de mis alimentos prohibidos. Y esto sí que me va a complicar la vida un tanto, porque… ¿alguno conoce un restaurante en el que pueda llevar su propio aceite para que le cocinen con él?

De momento estoy haciéndome a la idea de que mis últimas dietas estaban, según estos análisis, condenadas al más absoluto de los fracasos desde su concepción. Y deseando echarme para el cuerpo uno de esos solomillos que tanto bien me van a hacer, la verdad.

Y sí, estoy animada, porque intolerante o no, lo del estudio genético ha contestado muuuchas preguntas de hace muchos años.

Con suerte esta tarde el traumatólogo irá igual de bien.

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Acerca de Tindriel

Geek, Freak, adicta a las series y los buenos libros, a veces creo que trabajo para poder seguir trabajando en mi tiempo libre.
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6 respuestas a Adiós a la edad del pavo (y el pollo)

  1. pedazos dijo:

    Sobre todo, suerte en el trauma.
    Y respecto a las dietas, te entiendo, que sacrificio dios!!!.
    Yo creo ademas que en mi cuarto, el espejo es de esos que hay en los parques de atracciones que te hacen mas de lo que eres.

  2. persefone dijo:

    Chica, ¿y qué vas a comer? Porque te han quitado cosas muy básicas en la dieta española (aceite, cebolla, zanahoria).
    Y con lo del pollo y el pavo, alucino. Toda la vida pensando que eran lo mejor para adelgazar y en tu caso, es todo lo contrario.
    Pues nada, cuando te vuelva a invitar a comer, tendré cuidado con lo que echo en la comida.

  3. molecula dijo:

    Cómo me alegro de que se haya descubierto el misterio. Con tantos años a dieta, estoy segura de que te costará mucho menos de lo que esperas adaptarte a la nueva dieta. Y total, el pollo y el pavo son lo más insulso que se puede poner en un plato. Habiendo tanta variedad en pescados y carnes, quién necesita bichos con pico? Lo del aceite me parece más conflictivo, pero las cosas a la plancha, al horno o en papillotte están mucho más ricas. O al vapor, que en este país tenemos mucha manía de freirlo todo.
    Por cierto, me das la dirección del nutricionista? Ese análisis me interesa.
    Mil besos.

  4. Tindriel dijo:

    Pedazos: Muchas gracias, encanto. La verdad es que hoy no tengo queja alguna. Y los espejos son unos mentirosos 😉

    Perséfone: Pues comer puedo comer muchas cosas, aunque hay otro millón que no puedo (el pan de molde, por ejemplo). Y se acabó la tortilla de patatas 🙂 A partir de ahora os invitaré yo a comer y haré dos platos distintos XDDDD

    Molécula: La verdad es que tenía la corazonada de que me iban a quitar el pavo y el pollo, no sé por qué, y la mitad de las cosas que me han quitado, bueno, me van a costar, pero a todo se acostumbra uno. Lo del aceite… me veo con una botella de aceite de maíz en el bolso a partir de ahora XDDDD
    Y luego te mando un mail con los datos 🙂

  5. Gorpik dijo:

    Jo, chica, qué dietas más raras ponen por ahí.

    En cuanto al restaurante, yo creo que sí conozco uno en el que la cocinera te haría las cosas con el aceite que tú le dijeras 😉

  6. kalruth dijo:

    Me explico un pococ por encima molécula lo que te había pasado…… si realmente es verdad y por fin has dado con el meollo del problema, bienvenido sea!!

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